¿Qué significa «positivo»?
Algunos de nuestros gatos llevan el chip «Positivo» o «Positiva»: han dado positivo en el test de inmunodeficiencia felina (FIV) o de leucemia felina (FeLV). Suena más serio de lo que es. La versión corta: pueden vivir una vida larga, feliz y completamente normal.
Lo primero: tranquilidad
- No se contagia a las personas ni a los perros. Solo afecta a otros gatos.
- Un gato positivo no es un gato enfermo: convive con el virus, muchas veces sin ningún síntoma durante años.
- Con buena alimentación, vida dentro de casa y sus revisiones veterinarias, su día a día es el de cualquier otro gato: siestas, juego y sofá.
Qué necesita de ti
- Ser gato único, o convivir con otros gatos positivos: el virus solo se transmite entre gatos, sobre todo por mordeduras profundas o contacto muy estrecho.
- Vida dentro de casa — que en ANCAT ya es condición para todos los gatos.
- Un ojo un poco más atento: ante cualquier bajón, mejor ir al veterinario antes que tarde.
Cada gato es un mundo: en su ficha y durante el cuestionario te contamos su situación concreta, sin letra pequeña.
Por qué adoptar uno
Porque son los que más esperan. Los positivos suelen ser los últimos en encontrar casa — no por cómo son, sino por lo que la gente cree que significa la palabra. Quien adopta uno lo cuenta siempre igual: dan exactamente el mismo amor. Y si no puedes adoptar, apadrinar a un positivo es la otra forma de cambiarle la vida.
Conoce a nuestros positivos en adopción →
¿Y qué es un «caso especial»?
Un caso especial es un gato cuya salud o historia pide un adoptante consciente: una recuperación en curso (como un atropello), una medicación, o un pasado que necesita algo más de paciencia. No es un gato «peor»: es un gato con contexto. Te lo contamos todo de antemano, sin sorpresas, y te acompañamos después de la adopción.